ENURESIS NOCTURNA INFANTIL

enuresis nocturna

La enuresis es un trastorno pediátrico muy común consistente en la micción involuntaria durante la noche en niños de más de cinco años que causa gran preocupación entre los padres y que afecta emocionalmente a los niños que lo padecen. La mayoría logran superarlo con éxito siguiendo un tratamiento adecuado.

DEFINICIÓN DE ENURESIS
El termino de enuresis nocturna hace referencia a la emisión incontrolada e involuntaria de orina durante el sueño en niños a partir de cinco años sin que existan indicios de una patología orgánica identificable (alteraciones urológicas o neurológicas), con una frecuencia superior a cuatro veces al mes.
La enuresis conlleva consecuencias físicas y emocionales, tanto para el niño como para la familia, que tiende a ser más severa mientras el niño crece sin solucionar el problema.
Se estima que un 15% de los niños de cinco años padece este trastorno, un 5% a los 10 y un 1% a los 15, siendo más frecuente en niños que en niñas.

TIPOS DE ENURESIS
Existen diferentes tipos de enuresis. Pueden clasificarse en:
Enuresis primaria: se da en niños mayores de cinco años que nunca han permanecido secos por la noche durante un periodo de, al menos, seis meses. Representa el 80% de los casos.
Enuresis secundaria: aparece en niños mayores de cinco años después de un periodo de continencia de entre seis y doce meses. En este tipo se han señalado factores emocionales y sucesos estresantes como posibles generadores del problema.
Enuresis primaria monosintomática. La padecen niños mayores e cinco años cuyo único síntoma es el escape de orina durante el sueño. Representa el 95% de los casos.
Enuresis complicada o síndrome enurético. En niños mayores de cinco años se presentan problemas urinarios durante el día: micciones frecuentes; goteo con ropa interior, siempre húmeda o manchada; infecciones de orina; micción urgente y frecuente con escasa micción de orina, etc. Estos casos representan entre el 1 y el 2% de todos los pacientes enuréticos y deben ser valorados por urólogo pediátrico o urólogo con dedicación a la enuresis.

PRINCIPALES CAUSAS
Las causas pueden ser múltiples y no suelen ser las mismas en los diferentes tipos de enuresis. Así, podemos encontrar implicados:
Factores genéticos: cuando uno de los padres tuvo este problema existe entre un 30 y un 50% de posibilidades de que el hijo también lo tenga y, entre un 50 y un 70% si ambos padres fueron enuréticos.
Alteraciones del sueño: trastornos en el mecanismo del despertar y también relacionado con apneas del sueño.
Factores fisiológicos: vejiga pequeña.
Factores hormonales: alteraciones en la secreción de la hormona antidiurética.
Retraso madurativo de los mecanismos que controlan la micción.
Alteraciones orgánicas: diabetes, infecciones urinarias, uropatías o hipercalciuria idiopática.
Alteraciones funcionales: vejiga inestable, micción no coordinada.
Factores educativos: iniciación excesivamente temprana o demasiado tardía del control del pipí.
Factores psicológicos o emocionalmente estresantes: nacimiento de un hermano, divorcio o separación de padres, cambio de colegio o domicilio, ambiente familiar sobreprotector o autoritario, etc.
Si bien es cierto que la mayoría de enuresis se curan espontáneamente, un diagnóstico y tratamiento adecuados acorta claramente su duración.
El pediatra es el profesional que mejor puede identificar, estudiar y tratar el problema. Él descartará otras posibles causas e indicará el tratamiento a seguir. En algunos casos, los tratamientos pueden ser largos y se precisa la colaboración de los padres y del niño.

INTERVENCIONES CONDUCTUALES Y FÍSICAS SIMPLES
Incluimos aquí el papel de los padres en el tratamiento de la enuresis por su papel fundamental, por ello hay que tranquilizarles y evitar la estigmatización del pequeño. Seguir pautas sencillas mejora mucho la situación del niño, por lo que se aconseja tener en cuenta que:
• Ningún niño moja la cama a propósito, ni lo hace para fastidiar.
• Las reprimendas y castigos no mejoran el problema. Reñirle o avergonzarle sólo consigue que se sienta mal, triste y enfadado; no le enseña cómo controlar la orina.
• También es básico promover un buen hábito ( no prolongar los periodos entre micciones). Hay que asegurarse de que va al baño con frecuencia a lo largo del día para no retener orina y evitar escapes nocturnos y diurnos.
• Recompensarle por las noches que no moja la cama, recomendándose utilizar tablas registros de noches secas y mojadas (muy útil en niños de cinco a ocho años). La colaboración del niño refuerza positivamente cualquier otra intervención que se realice.
• El aprendizaje del control del esfínter nocturno llevará un tiempo, los padres deben conservar la calma y tener paciencia con su hijo.
• El niño debe ir al baño siempre antes e acostarse y los padres deben asegurarse de ello.
• En algunos casos se puede levantar y despertar al niño durante la noche para que orine o poner un despertador a una determinada hora para acudir al aseo.
Estos métodos pueden servir como tratamiento de primera elección antes de considerar las alarmas de los fármacos.

INTERVECIONES CONDUCTUALES Y EDUCATIVAS COMPLEJAS
Se incluyen aquí actuaciones como:
• Entrenamiento para mantener la cama seca: requiere levantar regularmente al niño varias veces durante la noche y realizar si es preciso “ entrenamiento de aseo” ( cambiar la cama y el pijama)
• Entrenamiento de espectro completo en el hogar: requiere realización de “entrenamiento de aseo” y “entrenamiento de retención” (retrasar progresivamente las micciones) con sobreaprendizaje (aumento de la ingesta de líquidos), generalmente combinado con el uso de alarma urinaria.

SISTEMAS DE ALARMA
Se trata de un sensor que se activa produciendo una señal acústica cuando detecta humedad, avisando al niño para que acuda al baño. El objetivo es conseguir que el niño se despierte antes de que comienza la micción durante el sueño y aprenda el control nocturno del esfínter. La alarma requiere que el niño comprenda lo que debe hacer y que la familia colabore.

FÁRMACOS
Los fármacos que se usan para la enuresis dependen de su causa:
Antidepresivos tricíclicos: hoy prácticamente no se indica en niños con enuresis.
Anticolinérgicos: mejoran función de la vejiga, útiles en los casos de patología funcional vesical (enuresis complicadas).
Desmopresina: derivado de la hormona antidiurética que permite que el riñón fabrique menos orina durante la noche. Actualmente es el tratamiento de elección en la mayoría de pacientes.

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO
Los problemas psicológicos en estos niños son debidos a la enuresis y nunca a la causa. Mejorar la autoestima es fundamental, ya que se sabe que se ve afectada seriamente y que necesitan mucho el apoyo de sus padres.
El profesional que atiende enuréticos debe mostrar conocimiento, comprensión, apoyo y esperanza al paciente.

One Comment

  1. maria alvarez

    Como mamá la única forma con la que he podido terminar con la enuresis de mi peque es con un jarabe natural llamado StopisGensi

    Se lo recomiendo a todas las mamis que estén desesperadas, tanto como lo estaba yo.

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