EL PAPEL DE LA NUTRICIÓN EN EL PACIENTE HIPERTENSO

La hipertensión es el aumento de la presión arterial en relación a los parámetros normales establecidos. ¿En qué grado afecta la alimentación en la hipertensión? ¿Se puede controlar a través de ella? ¿Cómo?

verduras hipertension
La hipertensión es el aumento mantenido de la presión arterial en relación a los parámetros normales establecidos: una presión arterial mayor o igual a 140/90 mHgm. En la mayor parte de los casos es asintomática, salvo en la hipertensión maligna, caracterizada por causar fuertes dolores de cabeza, náuseas o vómitos, confusión, cambios en la visión o sangrado nasal.
El origen de la hipertensión es desconocido, si bien existen factores de riesgo claramente identificados, los cuales son:
• Padecer otras enfermedades como obesidad, diabetes, afecciones renales, alteraciones hepáticas, etc., que incrementan el riesgo de padecer hipertensión.
• Malos hábitos alimenticios como una elevada ingesta de grasas o sal o un elevado consumo de alcohol o cafeína. Igualmente pueden causar hipertensión dietas pobres en calcio y magnesio y/o dietas con un alto contenido en sodio y bajo potasio.
• Estrés y/o consumo de tabaco.
Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), en la actualidad, la prevalencia de hipertensión arterial en España se estima en torno a un 35% de la población, llegando al 40% en edades medias y al 68% en mayores de 65 años. En la actualidad, en España, se ven afectadas más de 10 millones de personas.
La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular y renal, siendo responsable de más de la mitad de los casos de ictus y del 45% de los infartos cardíacos en España.

¿Cómo podemos, a través de la alimentación, evitar o mejorar la hipertensión?

Previamente es necesario advertir, que para quienes esta enfermedad es ya parte de su vida y se encuentran medicados, no deben bajo ningún concepto sustituir los fármacos por la dieta, dado que ello podría comportar riesgos para la salud.
Para quienes ya la padecen, una dieta adecuada es un aliado para reducir los niveles de hipertensión y riesgos asociados. Para las personas que lo la padecen, una dieta adecuada es uno de los mejores elementos de prevención.

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

1. Situar los niveles de ingesta de sal (sodio) en 1 a 3g./día. El sodio proviene de dos fuentes dietéticas: los alimentos que contienen sodio de forma natural o de su procesado posterior y de la sal que añadimos en la preparación culinaria y en los aliños. Para ajustar la ingesta de sal (sodio) debemos trabajar en diferentes frentes:
• Revisar el etiquetaje de los productos.
• Evitar los que tienen un elevado contenido en sodio.

2. En pacientes con algún grado de obesidad. La reducción de peso, aún sin llegar a los índices de masa corporal óptimos, tiene claros beneficios en la disminución de la presión arterial, llevando en algunos casos a una reducción de la medicación e incluso a su total eliminación. Los dos aliados para una pérdida de peso sostenida y equilibrada son la dieta y el ejercicio.

El ejercicio físico ha de ser moderado y no competitivo, dado que en otro caso pueden llevar a estrés tanto corporal, como mental.
• Huir de las dietas milagro y mantener una dieta equilibrada y saludable que nos permita alcanzar un IMC (Índice de Masa Corporal) <25.

3. Evitar el consumo de alcohol y, en caso de consumirlo, debe ser forma moderada. Se ha demostrado que los grandes bebedores de alcohol sufren mayores niveles de hipertensión que los que no lo toman o lo toman con moderación. Los niveles de alcohol máximos recomendables son:
• Para los hombres de una o dos copas de vino/día o una lata de cerveza/día.
• Para las mujeres de una copa de vino o cerveza al día.
Otra forma de medida es el consumo de una botella de vino a la semana, lo que representa aproximadamente un vaso de vino al día.

4. Aumentar el consumo de grasas mono y poliinsaturadas y disminuir la ingesta de grasas saturadas, con el objeto de disminuir la producción de colesterol. ¿En qué alimentos se encuentran este tipo de grasas? Las grasas mono insaturadas se encuentran en el aceite de oliva, por lo que es recomendable cocinar y aliñar los alimentos con este tipo aceite, evitando el uso de otros aceites vegetales que no sean de oliva, tales como el de girasol. Las grasas poliinsaturadas como por ejemplo los ácidos omega-3, que se encuentran en el pescado azul y en algunos alimentos vegetales, como las nueces, las semillas de lino o las algas.

5. equilibrio sodio y potasio: se ha demostrado, que un aumento de potasio en la dieta conlleva a una disminución de la presión arterial en el caso que haya una ingesta elevada de sal. Existe por tanto una relación directa entre el sodio y el potasio. No es recomendable el incremento de potasio, al tiempo que una reducción significativa de sal, dado que debe de existir un equilibrio entre ambos para el buen funcionamiento del cuerpo. Cuanto más correcta sea la ingesta de ambos, más efectiva es la reproducción de la presión arterial.

6. Aumentar la ingesta de fibra, calcio, magnesio y vitamina C. Los alimentos que los contienen son las verduras, las frutas (sobre todo los cítricos), los frutos secos y los lácteos ( sobre todo el yogurt y la leche).

7. Disminuir la ingesta de café, té, chocolate, mate, guaraná, bebidas de cola y otras bebidas refrescantes y regaliz. Una dosis alta de este tipo de bebidas tiene un impacto directo en la presión arterial. El efecto que producen es temporal y desaparece tan pronto la sustancia se elimina del organismo. Esta recomendación es especialmente relevante en las personas hipertensas crónicas, ya que su ingesta puede ser peligrosa y convertirse en el desencadenante de un accidente cardiovascular. En este caso, es especialmente importante no combinar estas bebidas con otros factores que provocan la subida de la presión arterial como el alcohol o comidas con alto contenido en sodio.

8. Otros factores no dietéticos como el tabaco y estrés son igualmente relevantes para la hipertensión. El tabaco, entre otras muchas consecuencias negativas para nuestra salud, es un factor desencadenante de la subida de tensión, con efectos similares a los que se derivan del consumo de cafeína o del alcohol. No menos importantes son el estrés o situaciones de nerviosismo y/o ansiedad, como desencadenantes de una subido de tensión arterial.

Podemos concluir que la mejor recomendación para corregir y prevenir la hipertensión es realizar la dieta DASH, junto con ejercicio físico moderado y el abandono malos hábitos como el tabaco.
La dieta DASH fue desarrollada por el US National Institutes of Healt y sus siglas provienen del inglés: Dietary Approaches to Stop Hypertension.
Esta dieta se caracteriza por incorporar un elevado contenido en frutas, verduras y lácteos descremados. También incluye cereales, especialmente los integrales; carne, pescado; nueces y legumbres. La preparación de los alimentos ha de realizarse con un bajo contenido en sal y se han de evitar el alcohol, los dulces, las bebidas azucaradas y los alimentos que contengan xantinas tales como café, té o chocolate.

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